Verificador de síntomas: Dolor de garganta, Fiebre alta, Faringitis, Dolor articular (Parte 3)

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No son pocas las personas que han sabido predecir el cambio de tiempo a través de sus dolores articulares.

Son muchos los investigadores que han intentado establecer una relación entre el dolor y los cambios de tiempo. Es decir, son todas aquellas personas que experimentan cambios, en este caso dolores, ligados a los cambios en el tiempo. Pues porque al igual que con la llegada de una borrasca se produce una bajada de presión atmosférica, en nuestras articulaciones y líquido articular también se producen cambios. Por otro lado, el frío y la humedad pueden desencadenar, como mecanismo de defensa, una contractura muscular que puede agravar la sintomatología dolorosa”, explica la doctora. Nos comenta Mar Gomez, nuestra meteoróloga experta, que dependiendo del cambio al que nos enfrentemos, así será el dolor que presentemos. Con todo, resulta difícil precisar en qué porcentaje influye la temperatura, la humedad o la presión atmosférica a la hora de desencadenar o agravar una patología. Por tanto, a todos aquellos que sufren estas molestias con los cambios de tiempo, la doctora Romera, recomienda evitar la humedad y el frío. Si tienes artrosis, cuando se produce un cambio de presión –por ejemplo, unos días antes de que llueva-, las articulaciones te molestarán más. El frío puede provocar que nos duelan los músculos y las articulaciones.

Verificador de síntomas: Dolor de garganta, Amigdalitis, Dolor articular

  • Crioterapia (aplicación de frío)
  • Electroterapia
  • Terapia manual
  • Kinesiotaping

Con la llegada del frío nuestro cuerpo se pone en tensión por lo que nuestros músculos se contraen.

Si pasamos muchas horas a temperaturas bajas notaremos nuestro cuerpo más cansado e incluso los músculos doloridos. Además un ha demostrado un aumento del dolor articular con el descenso brusco de temperatura que se agrava en pacientes con lesiones reumáticas como artrosis. sinónimo de frío, de lluvia, de días más cortos y para algunas personas también Pues básicamente porque el frío, la humedad y la lluvia son factores que hacen más evidente el dolor, la rigidez y la La humedad asociada al frío, además de ser causa de mayor dolor, puede ocasionarte enfriamientos que harán que tu artritis evitar los dolores, la rigidez y las molestias típicas de la artritis es que difícil en invierno, cuando el frío y las condiciones meteorológicas adversas

Dolor de garganta y tambíen Fiebre alta y tambíen Faringitis y tambíen Dolor articular

cuanto más peso soporten, mayor será la fricción y el dolor.

Puntos clave El frío y la humedad no empeoran por sí mismos los síntomas de las enfermedades articulares. Son los cambios de presión atmosférica propios de los meses fríos los que influyen sobre las articulaciones. Dicha presión puede variar de forma que disminuye con la altura y se comporta de forma inversamente proporcional al nivel de humedad del ambiente. Este cambio de presión a la baja afecta a las articulaciones enfermas y aumenta la percepción del dolor. Existe una correlación directa entre las bajas temperaturas y la humedad, con el dolor. En un cuadro de síndrome miofascial, con múltiples puntos gatillo (aquellos que dan dolor referido a otra parte del cuerpo) y dolorosos a la palpación, el frío multiplica el dolor. Además, el frío produce hiperalgesia (respuesta aumentada a un estímulo doloroso) mecánica por el estímulo de los receptores del dolor. Es importante protegerse del frío, sobre todo en las extremidades inferiores, las extremidades superiores y la cabeza, que son las partes más expuestas. Aunque en lesiones deportivas y postraumáticas o fases muy agudas de artritis el frío ayuda en las primeras 24 o 72 horas a una recuperación más rápida de las lesiones.

Dolor de garganta y tambíen Fiebre alta y tambíen Faringitis y tambíen Dolor articular: Causas

Siga la recomendación del proveedor de atención médica para el tratamiento de la causa del dolor.

Cuando el dolor articular no es ocasionado por artritis, tanto el reposo como el ejercicio son importantes. El acetaminofén (Tylenol) puede ayudar a que el dolor mejore. Los medicamentos antinflamatorios no esteroides (AINE), como ibuprofeno o naproxeno pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación. Hay que aclarar que el frío y la humedad no causan enfermedades reumáticas. Todos conocemos personas que anticipan cambios climáticos, al notar una reagudización de dolencias actuales o pasadas en sus huesos, articulaciones, músculos, tendones, fascias o ligamentos. El sol facilita que nuestra piel produzca vitamina D, la cual sirve para la correcta absorción de calcio y otros efectos beneficiosos sobre los huesos, músculos y el sistema inmunológico. El tratamiento consiste en evitar cambios bruscos de temperatura, protegerse del frío con ropa de abrigo y evitar tóxicos vasoconstrictores, como el tabaco. El frío es algo propio de los meses de invierno en los que estamos. Pero no solo estos son los males que se derivan de los rigores del tiempo, sino que el frío también causa dolores a muchas personas a nivel muscular o articular.

Dolor de garganta y tambíen Fiebre alta y tambíen Faringitis y tambíen Dolor articular: Mal Diagnosticada

En anteriores ocasiones hemos comentado que el frío tiene efectos directos sobre el organismo como el aumento del gasto calórico para mantener la temperatura corporal de manera constante.

Otro cambio que se produce en el cuerpo es la tensión que aumenta a nivel muscular debido a la contracción de los músculos a causa del frío. Esta podría ser la causa de los dolores que aparecen en inviernos en muchas partes de nuestro cuerpo. Estos dolores se producen por la dificultad que el cuerpo tiene de entrar en calor. Con el frío los músculos se contraen y pueden tensar las articulaciones adquiriendo cierta rigidez y ocasionar movimientos torpes. Desde molestias esporádicas, a dolor crónico e inflamación. Algunas medidas físicas pueden contribuir a controlar el dolor: La artrosis se presenta generalmente a partir de los 50 años y afecta sobre todo a las mujeres. Esta enfermedad se produce por la degeneración del cartílago que facilita el movimiento de las articulaciones, con dolor e inflamación en éstas. Los fármacos empleados habitualmente contra la inflamación y el dolor son antiinflamatorios y analgésicos, que aunque poseen una alta eficacia, provocan graves efectos secundarios, fundamentalmente de carácter gastrointestinal. Si venimos de un periodo más o menos largo de inactividad debemos tener en cuenta que la actividad física debe realizarse de forma progresiva para evitar lesiones y dolores articulares.

Verificador de síntomas: Dolor de garganta, Fiebre alta, Faringitis, Dolor articular

El dolor en las articulaciones y los músculos es muy común con la llegada del frío y el mal tiempo.

En este proceso, nuestro cuerpo también experimenta otro cambio: el aumento de la tensión muscular asociada a la contracción de los músculos por el frío. El resultado de todo esto es una presión bastante intensa en las articulaciones que, en la mayoría de los casos, viene unida a dolor en las articulaciones. Los dolores se producen porque el cuerpo encuentra dificultades para entrar en calor, y como consecuencia, las articulaciones tardan más tiempo en ponerse a funcionar correctamente. Estos os ayudarán a evitar la dichosa rigidez y el dolor en articulaciones que a veces es tan molesto que impide realizar cualquier movimiento. Ya llegando el invierno y con él la llegada del frío, a muchos les comienza los dolores en las articulaciones y los huesos. Por otro lado, aunque  no hay ensayos científicos que relacionen los cambios climáticos con los dolores óseos, éstos son evidentes con la llegada del frío. Lo que si se ha evidenciado es que hay una membrana que cubre el hueso llamada periósteo  y que tiene gran concentración de receptores del dolor. Esto es lo que al hueso lo hace sensible y es la razón por la que al generarse fracturas o golpes se produzca dolor. La modificación del dolor con respecto a los cambios en el clima está muy relacionado con los fenómenos de  oscilación en la presión atmosférica.

Verificador de síntomas: Dolor articular, Dolor detrás de la rodilla

La cápsula articular es una membrana presente en las articulaciones de nuestro cuerpo, que delimita, sostiene y hace funcionales las articulaciones.

Cuando hay un cambio brusco en el tiempo atmosférico, se dan una serie de fenómenos que van acompañados de modificaciones a nivel de la presión atmosférica. Si el paciente presenta dolor articular de forma prolongada, se recomienda que acuda a un fisioterapeuta para el abordaje clínico de su patología. El tratamiento consistirá en: En caso de que el paciente sufra dolor articular, dejamos algunos consejos sobre cómo combatirlos. Dejamos un vídeo de automasaje para el dolor de pies, zona muy frecuente donde se refieren los síntomas ante el cambio de clima. El frío es algo propio de los meses de otoño-invierno. Esta podría ser la causa de los dolores que aparecen en invierno en muchas partes de nuestro cuerpo. En muchas personas la sensación provocada por el frío es tal, que las articulaciones afectadas dejan de responder de manera correcta. Para evitar esto, es necesario mantener el calor en las articulaciones mediante el uso de ropa y calentadores en las partes afectadas, como guantes en las manos. Es recomendable el incremento de actividad física, consumo adecuado de calcio y vitamina D para evitar dolores en las articulaciones en esta temporada.

Verificador de síntomas: Dolor articular, Dolor severo progresivo

Con el descenso brusco de las temperaturas aumentan las consultas de reumatología por dolor articular.

Además, debido al frío las articulaciones se resienten y podemos notarlas algo rígidas por la contracción de los músculos y tendones que la rodean. El dolor en las articulaciones empeora si sufrimos una lesión anterior, artrosis o antecedentes de fracturas óseas. Un total de 92 pacientes afectados por dolencias reumáticas y 42 personas sanas fueron estudiadas a diario para comprobar la relación entre el frío y el dolor articular. Ante la llegada del frío es necesario que protejamos nuestras articulaciones para evitar aumente el dolor. Para ello es recomendable aplicación de calor local mediante bolsas térmicas, calentadores, guantes etc y realizar ejercicio moderado para mejorar la movilidad articular.